mayo 13, 2026
Altos de la Riviera, Km. 22, las Américas, SDE
SALUD

La OPS selló un acuerdo para reservar vacunas contra la influenza pandémica en América Latina y el Caribe

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) estableció un acuerdo a largo plazo con la compañía CSL Seqirus destinado a asegurar “una reserva de parte de la producción de vacunas contra la influenza pandémica para los países de América Latina y el Caribe durante una futura pandemia de influenza”, según consta en la comunicación oficial.

En el documento se resalta que esta medida marca un cambio fundamental en la estrategia regional, al permitir el acceso anticipado y priorizado a dosis críticas en situaciones donde la demanda global supera la capacidad de producción, un fenómeno evidenciado durante la pandemia de COVID-19.

En este marco, la organización regional destacó que, por primera vez, los países latinoamericanos y caribeños podrán negociar condiciones de adquisición de vacunas como bloque regional y no como mercados individuales.

Según informó la OPS, “el acuerdo establece un mecanismo que reserva un porcentaje fijo de la producción mundial de vacunas contra la influenza pandémica de la empresa para los Estados Miembros de la OPS participantes. Los países participantes tendrán la opción de acceder a una asignación inicial de dosis reservadas”.

Se trata de un mecanismo que, en palabras de Jarbas Barbosa, director de la OPS, constituye “una respuesta directa a las duras lecciones que dejó la COVID-19 y representa un paso importante para fortalecer la seguridad sanitaria y la preparación ante pandemias en las Américas”.

El acuerdo incorpora la transferencia de tecnología y la producción regional, aspecto relevante en función de la experiencia reciente de desabastecimiento y competencia internacional desventajosa para los países de ingresos medios. De acuerdo a lo comunicado por la OPS, parte de la fabricación se realizará en Argentina a través de la empresa Sinergium Biotech, fortaleciendo la capacidad manufacturera local y la resiliencia de las cadenas de suministro de vacunas en la región.

El objetivo central del entendimiento es reducir los tiempos de acceso a vacunas en contextos de emergencia, cuando la presión de la demanda global y la escasez de insumos afectan especialmente a los países de ingresos medios, que históricamente han enfrentado desventajas estructurales en el mercado internacional.

La OPS precisó que las dosis reservadas se asignarán de acuerdo con datos epidemiológicos y riesgos para la salud pública, asegurando prioridad a los grupos más vulnerables durante una pandemia. A través de los Fondos Rotatorios Regionales, el organismo facilita una compra conjunta y equitativa, aliviando las diferencias que suelen existir entre países de alto y mediano ingreso.

Este mecanismo innovador se apoya en la demanda sostenida que los países latinoamericanos y caribeños expresan anualmente a través de dichos fondos, un instrumento que, según la OPS, ha permitido expandir la producción regional y consolidar relaciones de suministro estratégico con empresas globales como CSL Seqirus. En palabras de David Ross, vicepresidente ejecutivo y gerente general de CSL Seqirus, la empresa se enorgullece de establecer “este tipo de alianza en América Latina y el Caribe por primera vez” y de combinar “dosis reservadas, capacidad regional de manufactura y un compromiso público-privado de largo plazo”.

El proceso que desembocó en el acuerdo fue internacional y competitivo, extendiéndose durante un año de negociaciones. Según explicó la OPS, se trata de uno de los primeros acuerdos diseñados específicamente para mejorar el acceso de países de ingresos medios, quienes no cuentan con el mismo poder de negociación que las economías de altos ingresos, quedando frecuentemente relegados en momentos críticos de escasez de vacunas.

La respuesta regional ante la amenaza de virus respiratorios
El valor estratégico del reciente acuerdo se inscribe en un contexto de aumento de la exposición a virus respiratorios en la región. Entre los patógenos de mayor circulación, la OPS identifica la influenza, el virus SARS-CoV-2 y el virus respiratorio sincicial (VRS), agentes que afectan principalmente las vías respiratorias superiores y se transmiten por secreciones respiratorias, siendo especialmente peligrosos para recién nacidos, personas adultas mayores y quienes presentan comorbilidades crónicas.

La OPS advirtió, mediante una reciente alerta epidemiológica, sobre desafíos inmediatos en el hemisferio sur durante la temporada 2026, tras observarse en el hemisferio norte predominancia del virus de la influenza A(H3N2) del subclado K. Este subtipo, según la Organización, ocasionó actividad epidémica intensa en plazos breves y mostró una efectividad moderada de la vacuna antigripal.

Basándose en datos de la temporada 2025-2026 del hemisferio norte, la OPS y la OMS recomendaron a los Estados Miembros elevar el monitoreo virológico y epidemiológico, especialmente mediante la caracterización genómica de los virus, e intensificar los planes de preparación hospitalaria ante la posible presión sistémica ocasionada por la co-circulación de influenza A(H3N2) y VRS.

La entidad instó además a adelantar campañas de vacunación, resaltando que “la vacunación contra la influenza antes del inicio de la circulación del virus estacional sigue siendo la mejor medida preventiva contra la influenza grave”. La OPS subrayó que la inmunización resulta esencial para prevenir hospitalizaciones y muertes asociadas no sólo a influenza estacional, sino también a COVID-19 y VRS.

Se recomendó priorizar a adultos mayores, pacientes con enfermedades subyacentes, niños entre seis y 59 meses y mujeres embarazadas para la inmunización anual, y continuar con la administración de refuerzos de vacuna contra COVID-19 cada seis a doce meses para estos grupos, salvo para los menores de 59 meses, quienes sólo deben recibir la vacuna antigripal.

La prevención va más allá de la vacunación: el lavado de manos, el uso de mascarilla en personas sintomáticas y la permanencia en el hogar durante episodios febriles o de síntomas respiratorios son considerados por la OPS prácticas esenciales para limitar la transmisión. La organización enfatizó la importancia de la etiqueta respiratoria y recomendó que los escolares con fiebre o síntomas respiratorios permanezcan en sus domicilios hasta la remisión de los síntomas.

En términos de comunicación de riesgos, la OPS propuso integrar las campañas informativas de prevención de influenza y COVID-19, aprovechando los saberes adquiridos por la población tras la experiencia de la pandemia reciente. Sugirió a los Estados Miembros desarrollar estrategias de comunicación que refuercen la percepción y el cumplimiento de las medidas preventivas múltiples.

“Por primera vez, los países latinoamericanos y caribeños se posicionan en condiciones más equitativas frente a una futura emergencia sanitaria mundial, no como mercados individuales, sino como región”, afirmó el doctor Barbosa. Resaltó que el entendimiento es “una demostración de lo que es posible cuando actuamos juntos y aprovechamos el poder de las compras conjuntas”.

La OPS considera que la preparación ante amenazas como la influenza aviar y otras enfermedades zoonóticas debe constituir una prioridad duradera. Destacó que los virus de influenza de origen animal continúan entre los agentes patógenos con mayor probabilidad de generar eventos pandémicos de gran escala a futuro.

Fuente: Infobae

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