Jerusalén (EFE).- La redada iniciada anoche por las fuerzas israelíes en la ciudad palestina de Hebrón, en el sur de Cisjordania, desplazó forzosamente a 1.600 personas de sus hogares, según los últimos datos ofrecidos este sábado a EFE por el municipio.
La información recabada por el consistorio a través de un formulario que envían las personas afectadas indica que se trata de más de 200 familias y que el 43 % de ellas no tiene un lugar alternativo donde alojarse.
Estas personas tuvieron que abandonar sus hogares de la ciudad palestina por orden de las fuerzas israelíes, que han cerrado todos los accesos a la ciudad y mantienen dentro a sus más de 200.000 habitantes, en represalia por el ataque este viernes de dos palestinos que mataron a tiros a dos soldados cerca de Hebrón.
Según informaron medios palestinos, las tropas israelíes están marcando con una equis edificios de los que han echado a sus habitantes, dentro de una campaña de demoliciones de viviendas en dos zonas de la ciudad, de la que los palestinos solo pueden salir a pie por tres puntos habilitados y tras someterse a un interrogatorio de los militares.
La agencia oficial palestina Wafa informó, citando fuentes de la Gobernación de Hebrón, que las tropas israelíes planean desplazar a otras 2.500 personas en las próximas horas como parte de su ofensiva.
El Ejército israelí informó en la noche del viernes del inicio de la operación, que espera que dure varios días.
«Las fuerzas han comenzado a realizar registros minuciosos, precisos y focalizados en toda la zona con el fin de localizar y desmantelar infraestructuras terroristas y armamento, al tiempo que interrogan a sospechosos», indicó en un comunicado.
Además, las autoridades israelíes comenzaron a demoler estructuras calificadas por Israel como «ilegales» en Hebrón y cercanas al lugar donde ocurrió el ataque, en el que los dos atacantes fueron abatidos.
Preguntado por EFE, el Ejército israelí no ofreció por el momento datos del número de arrestados ni de personas desplazadas en la operación.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó este sábado la operación militar, que considera un «castigo colectivo» y una «peligrosa escalada» que «no traerá seguridad ni paz a nadie».
Tras el ataque ocurrido este viernes cerca de Hebrón, en el que murieron dos militares israelíes y los dos atacantes palestinos, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció una operación militar de gran escala en Cisjordania, con evacuaciones forzosas de residentes de barrios palestinos, registros casa por casa y destrucción de infraestructuras que Israel considera terroristas.
En un videomensaje, Netanyahu aseguró que el Ejército se está preparando para una operación «a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días» de 1967, durante la cual Israel ocupó Cisjordania y Jerusalén Este, que eran controladas por Jordania desde 1948.
Al menos 70 detenidos en redadas israelíes
El Club de Prisioneros Palestino cifró en al menos 70 los detenidos desde la noche de este viernes y hasta la mañana del sábado en Cisjordania en las redadas.
En un comunicado, esta organización, que vela por los derechos de los detenidos palestinos, afirma que gran parte de los arrestos se produjeron en Hebrón.
El Club de Prisioneros afirma que parte de los detenidos -sin explicar cuántos- fueron liberados y que la mayoría de ellos son ex prisioneros que han pasado años en cárceles israelíes.
Y añade que parte de los liberados «sufrieron diversos grados de agresión, restricción, vendaje de los ojos, amenazas e intimidación, especialmente aquellos que habían sido arrestados previamente».
«Esto refleja un enfoque que amplía el círculo de persecución para incluir a los ex prisioneros, sus familias y su entorno social, y que convierte el arresto anterior en un estigma permanente que persigue a la persona incluso después de que finalice su condena», dice la organización palestina.
