En una reciente mesa redonda realizada en la sede de Fashionphile en Nueva York, la diseñadora de vestuario Molly Rogers ofreció detalles sobre el trabajo detrás del vestuario de la película El diablo viste a la moda 2.
Durante la conversación, Rogers explicó que algunas prendas generaron debate dentro del estudio, en particular una chaqueta con flecos del diseñador Dries Van Noten.
Según relató, la pieza no estaba inicialmente prevista para aparecer en cualquier escena, sino que requería una construcción narrativa específica dentro del film, por lo que existieron reservas por parte del estudio respecto a su inclusión en la película, llegando incluso a plantearse su eliminación del montaje final..
“La chaqueta con borlas necesitaba la escena adecuada, no podía aparecer así como así. El estudio le tenía miedo a esa chaqueta; intentaron eliminarla”, dijo.
La diseñadora detalló que llevó la prenda a la atención de Streep durante la jornada de rodaje, advirtiéndole que representantes del estudio habían expresado dudas sobre su uso en pantalla.
Según su relato, la actriz la interrumpió a mitad de la frase, exclamando: “¡Ya veremos!”. Finalmente, la prenda permaneció en la película y se integró en la escena correspondiente.
La secuencia en la que aparece el abrigo está vinculada a una reunión del personaje Miranda Priestly con ejecutivos de la revista ficticia Runway, quienes plantean recortes de presupuesto.
De acuerdo con la diseñadora, el vestuario en esa escena fue concebido como parte de un contraste visual entre el enfoque creativo y las decisiones corporativas dentro de la narrativa.
Rogers describió el concepto de la escena como una representación visual de tensiones entre creatividad y gestión empresarial, elementos que forman parte del desarrollo del personaje dentro de la historia.
En la misma conversación, la diseñadora también abordó aspectos relacionados con el vestuario de otros personajes, incluyendo el interpretado por Stanley Tucci. Según explicó, existieron diferencias de criterio respecto al uso de accesorios en su vestuario, especialmente broches y bolsos.
Rogers señaló que en algunos momentos consideró necesario incluir elementos adicionales para completar la imagen del personaje, aunque reconoció que no todas las propuestas fueron aceptadas inicialmente.
De acuerdo con su testimonio, el equipo de vestuario mantuvo intercambios sobre la cantidad de accesorios que debían formar parte del diseño final. En ese contexto, algunas piezas fueron incorporadas en determinadas escenas, mientras que otras fueron descartadas.
La diseñadora mencionó además un bolso verde de la marca Goyard que aparece en una secuencia ambientada en Milán, como uno de los elementos finalmente incluidos en el vestuario de uno de los personajes secundarios.
También hizo referencia a una sesión fotográfica posterior en la que Tucci apareció con accesorios similares a los discutidos durante la producción, lo que generó comentarios entre el equipo de vestuario.
El diseño de vestuario de la película, estrenada en 2006, ha sido objeto de análisis en distintos ámbitos de la industria cinematográfica por su relación con la narrativa y la construcción visual de los personajes.
En este caso, Rogers destacó que el proceso implicó coordinación entre el departamento de vestuario, el equipo creativo y el estudio.
La diseñadora concluyó su intervención señalando que las decisiones relacionadas con el vestuario formaron parte de un proceso de negociación constante durante la producción, en el que se combinaron criterios estéticos y narrativos para definir la imagen final de los personajes en pantalla.
Fuente: Infobae
