A pesar de los avances en nuevas tecnologías y formulación de moléculas, República Dominicana continúa enfrentando desafíos para lograr diagnósticos oportunos y ampliar el acceso a terapias innovadoras para cánceres ginecológicos, especialmente los de ovario y endometrio.
Durante un encuentro multidisciplinario, coordinado por el oncólogo panameño Omar Castillo, sociedades médicas y expertos en oncología discutieron la situación actual de estas enfermedades y la necesidad de fortalecer la coordinación entre el sistema de salud, la seguridad social y los especialistas.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, oncólogos, hematólogos y genetistas señalaron que abordar los cánceres ginecológicos debe ser una prioridad de salud pública, especialmente en un país donde más de la mitad de los hogares tienen a una mujer como jefa de familia.
Juan Manuel Pérez, presidente de la Fundación Un Amigo Como Tú, destacó que, datos del observatorio global de cáncer Global Cancer Observatory (Globocan) estiman que en el país se diagnostican anualmente alrededor de 167 casos de cáncer de ovario y más de 209 de cáncer de endometrio.
"La mayoría de los casos de cáncer de ovario y endometrio se detectan en etapas avanzadas debido a que sus síntomas suelen confundirse con otras patologías", aseguró.
Aproximadamente, ocho de cada diez pacientes llegan al sistema de salud en etapas avanzadas, lo que reduce las posibilidades de tratamiento oportuno.
Entre los factores de riesgo asociados al cáncer de ovario y de endometrio se encuentran la obesidad, la diabetes y otros problemas relacionados con el estilo de vida.
Asimismo, Pérez recordó que la Dirección de Medicamentos de Alto Costo "es la única alternativa para los pacientes tener acceso a moléculas innovadoras".
Solicitó hacer una revisión por parte de las autoridades de salud para incluir medicamentos que realmente eleven la calidad de vida de los pacientes sin cuestionar tanto el costo de los mismos.
"Nuestro llamado es que puedan tomar las decisiones de inclusión o de exclusión de una molécula dentro del programa basado en la evidencia de qué tratamientos están siendo más efectivos para el paciente y no sobre una decisión simplemente basada en el costo, en lo que salga más barato. Sabemos que en medicina lo más barato no necesariamente es lo mejor", comentó.
