Bruselas (EFE).- El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó este jueves que no puede decir que Estados Unidos vaya a poner a disposición de la OTAN todos los recursos militares que había comprometido, tras anunciar que ajustará su contribución a la planificación de fuerzas.
“Si estalla una guerra, está claro que todos los aliados, incluido Estados Unidos, harán todo lo que esté en su mano. No digo que puedan cumplir todo lo que prometieron en el marco del modelo de fuerzas de la OTAN, pero sí que darán lo máximo de sí mismos”, indicó Rutte ante la prensa a su llegada a una reunión de ministros aliados de Defensa.
El ex primer ministro neerlandés precisó que “eso dependerá, por supuesto, del tipo de guerra de que se trate, de qué otras limitaciones haya y de qué otros retos surjan”.
“Pero estoy bastante seguro de que lucharemos en esa guerra y la ganaremos”, apostilló.
El reajuste de EE.UU.
Rutte se pronunció así después de que Washington haya anunciado que va a reajustar su contribución al modelo de fuerzas de la OTAN que -recordó- es una “herramienta de planificación” que determina qué capacidades pondría cada aliado a disposición de la organización en caso de conflicto.
“Lo que ha dicho EE.UU., y sabíamos que esto iba a pasar, es que tiene que ocuparse de múltiples teatros de operaciones. No pueden dispersar demasiado sus recursos. Han dicho que tenía que reducir en cierta medida su contribución al modelo de fuerzas de la OTAN”, explicó.
El secretario de la Alianza reconoció que este reajuste es inmediato, pero recalcó que se trata de “planificación” y que en caso de que estallara una guerra o se activara el artículo 5 de defensa colectiva de la OTAN, “todos los aliados, incluido EE. UU., harían todo lo posible para garantizar que podamos librar la guerra”.
EE.UU. agradece que Europa la apuesta por una alianza «firme»
En todo caso, Rutte dejó claro que los aliados europeos están ya “cubriendo esa diferencia”.
“Parte de ello ya se ha hecho, otra parte está en curso. Estamos trabajando en ello y, por supuesto, aún nos queda trabajo por hacer en otras cuestiones, pero realmente estamos en una buena posición en este aspecto”, resumió.
Esta disposición ha sido hoy alabada por el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien ha asegurado qie Estados Unidos agradece que Europa esté liderando el retorno a una «alianza militar firme», capaz de disuadir.
También valoró que muchos países de la organización estén cumpliendo los compromisos asumidos, aunque reconoció que otros aún deben «hacer más».
A su llegada a la reunión, Hegseth reconoció el trabajo del secretario general de la organización, Mark Rutte, dirigiendo la transformación hacia la «OTAN 3.0», que «representa el reconocimiento de que, tras la Guerra Fría, es necesario volver a ser una alianza militar firme, dotada de capacidades militares reales capaces de disuadir aquí mismo, en el continente, y de asumir el liderazgo en la defensa convencional».
Una labor, dijo, que «ustedes han encabezado y en la que otras naciones están empezando a participar activamente».
En el encuentro de este jueves, los ministros prepararán la cumbre aliada del 7 y 8 de julio en Ankara, en la que se hablará del apoyo a Ucrania pero también de cómo los países van a llegar a invertir el 5 % de su PIB en defensa para 2035 y del impulso a la producción militar.
