Santo Domingo.- El Senado analiza una iniciativa que propone reformar la Ley 50-88 para suprimir las penas de prisión en los casos de consumo o “posesión simple” de sustancias.
En lugar de sanciones penales, el proyecto contempla que las personas involucradas sean remitidas obligatoriamente a programas de evaluación, orientación, tratamiento y reducción de riesgos, bajo los lineamientos del Ministerio de Salud Pública.
La propuesta, impulsada por el senador Edward Espíritusanto, mantiene intactas las sanciones contra la distribución, el tráfico y el financiamiento del narcotráfico. Para quienes consumen, el enfoque planteado traslada la respuesta del ámbito penal hacia uno sanitario y de salud mental, priorizando procesos de rehabilitación y seguimiento.
El alcance de esta remisión obligatoria y la forma en que sería implementada dentro del sistema de salud formarán parte del debate legislativo.
Según la iniciativa, la prevención y el tratamiento de las adicciones podrían resultar más efectivos que la prisión desde el punto de vista social y de salud pública.
