Por qué comer menos no garantiza perder peso: la biología detrás del mito
Durante décadas, perder peso se explicó con una fórmula simple: comer menos y moverse más. La lógica parecía inapelable. Si el cuerpo gasta más energía de la que recibe, adelgaza. El problema es que esa ecuación, aunque matemáticamente correcta, ignora casi todo lo que ocurre dentro del organismo cuando se intenta aplicarla en la vida

