Un devastador incendio consumió una fábrica de calzado en la ciudad de Jinjiang, China, dejando un saldo de 28 personas fallecidas y decenas de sobrevivientes evacuados.
De acuerdo con las autoridades, en el inmueble se encontraban 239 personas al momento del siniestro; 213 lograron salir con vida, mientras que 26 trabajadores quedaron atrapados y perdieron la vida. Otras dos víctimas fallecieron tras ser trasladadas a un hospital.
Las primeras investigaciones señalan que el fuego comenzó en un taller ubicado en la primera planta, donde había materiales de calzado acumulados que bloqueaban accesos y rutas de evacuación, lo que complicó las labores de rescate.
Más de 500 rescatistas participaron en el operativo para controlar las llamas y buscar a las personas desaparecidas. Además, el responsable de la empresa y otros directivos fueron puestos bajo control de las autoridades, mientras las cuentas de la compañía fueron congeladas.
El presidente Xi Jinping ordenó una investigación para esclarecer las causas del incendio y determinar responsabilidades.
Jinjiang es conocida como la "capital del calzado" en China, al concentrar miles de fábricas y cerca del 40% de la producción nacional de calzado deportivo y casual.
Este nuevo desastre vuelve a poner en el centro del debate las condiciones de seguridad en las fábricas e industrias del país.
