Un rumiante inesperado, un sonido contundente, momentos sin posibilidad de respuesta. Así inician numerosas narrativas que se oyen en vías y senderos rurales del país, donde la presencia innecesaria de animales sueltos continúa generando colisiones de tráfico con efectos mortales o de larga duración.
El año anterior, 22 individuos perdieron la vida al chocar con un animal, según datos oficiales, y en el lapso de diez años, el total asciende a 94 fallecimientos. La normativa 63-17 de Movilidad y Tránsito señala que el dueño de un animal tiene la obligación de asegurarse de que este no merodee por la vía pública. En efecto, se emitieron 197 sanciones entre 2019 y 2025 bajo esta ley.
No obstante, tanto automovilistas como peatones siguen enfrentando un peligro que, en gran parte de las ocasiones, podría haberse prevenido. El 27 de junio de 2025, en el segmento de la carretera Sánchez–Samaná, un motociclista de 26 años colisionó con una vaca que deambulaba en la localidad de Majagual. Sufrió un traumatismo craneoencefálico grave y diversas heridas que causaron su fallecimiento al día siguiente.
En una reciente entrevista radial, el ex-senador de Pedernales, Dionis Sánchez, advirtió que las significativas inversiones en hoteles y servicios que se están realizando en su provincia para convertirla en un nuevo destino turístico, podrían verse amenazadas por este asunto.
"También quiero hacer un llamado a los ganaderos y al Gobierno para que se coordinen, porque si no recogen los animales, afectarán la inversión que está llevando a cabo el Estado dominicano".


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