Estambul (EFE).- Once alumnos de secundaria resultaron heridos, dos de ellos graves, este martes en un tiroteo registrado ante un colegio en la provincia de Manisa, en el oeste de Turquía, cometido por un estudiante del centro.
El suceso tuvo lugar sobre las 8.00 hora local (05.00 GMT) en las inmediaciones de un instituto de formación técnica del municipio de Turgutlu, cuando un alumno empezó a disparar contra otros estudiantes con un fusil de caza e hirió a once de ellos con los perdigones.
«El ataque armado tuvo lugar fuera del edificio de enseñanza y se dirigía contra alumnos que iban al instituto, dejando heridos a once estudiantes, dos de ellos de forma grave», confirmó el ministro de Justicia turco, Akin Gürlek, en su cuenta de X.
El supuesto autor huyó del lugar, pero fue detenido poco después por la Policía, agregó el ministro.
Detenidos los padres y el abuelo del presunto agresor
Según la cadena NTV, el presunto autor del tiroteo ha sido un alumno del noveno curso del instituto.
También ha informado de que la mayoría de los heridos tienen 16 años, aunque hay uno de 14, otro de 15 y dos de 17 años.
La citada emisora ha precisado que dos jóvenes de 16 años se hallan en peligro de muerte, mientras que el resto ha sufrido heridas menos graves por los perdigones.
Por su parte, el ministro ha confirmado que, de acuerdo con una reforma legal reciente, la policía ha detenido también a los padres del supuesto agresor, así como al abuelo, ya que el arma utilizada era de su propiedad.
Las autoridades investigan una posible negligencia de responsabilidades, tanto de los progenitores como del abuelo, en el cuidado del arma.
Además se investigará si el alumno sufría acoso en el colegio, agregó el ministro.
Más seguridad en centros educativos
En abril pasado, un alumno de 14 años mató a nueve compañeros de clase y a un profesor en un instituto de Kahramanmaras, en el sur de Turquía, usando varias pistolas de su padre, un suceso que conmocionó al país, que sufre raramente este tipo de incidentes.
La semana pasada, al inaugurarse el curso escolar, el Gobierno prometió contratar a unos 30.000 vigilantes de seguridad para los centros de enseñanza del país con el fin de prevenir episodios de violencia.


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